Prevención de la gripe

La gripe se trasmite con mucha facilidad de persona a persona. Las gotitas infectadas de gripe que expulsa el paciente al toser se trasmiten por el aire o depositándose en objetos que luego pueden tocar otras personas.

Esta facilidad de trasmisión hace que las epidemias se centren con especial virulencia en escuelas, centros residenciales asistidos, centros de trabajo y en las aglomeraciones urbanas. En las epidemias anuales suele enfermar entre un 5% y un 10% de los adultos y enre un 20% y un 30% de los niños.

Por ello es interesante observar las siguientes medidas de protección:

  • Evitar el contacto cercano con personas enfermas.
  • No salir de casa cuando se está enfermo de gripe.
  • Toser y estornudar sobre pañuelos desechables y tirarlos inmediatamente después a la basura. Si no se dispone de pañuelo o material que lo pueda sustituir, no toser sobre la mano, sino acercando la boca a la flexura del codo.
  • Lavarse con frecuencia las manos, sobre todo al llegar a casa. Si no se dispone de agua y jabón, utilizar un desinfectante a base de alcohol.
  • No tocarse los ojos, la nariz ni la boca, sobre todo si se está en la calle y si haberse lavado cuidadosamente las manos.
  • Otros hábitos de higiene, como limpiar las superficies que se pueden tocar con frecuencia, sobre todo si hay alguien enfermo en casa.
  • Vacunación antigripal

Vacunación antigripal

La vacunación contra la gripe es la forma más eficaz de prevención, sobre todo si se combina con las medidas de higiene comentadas en el apartado de Prevención.

La vacuna ofrece una protección muy buena en adultos sanos. En ancianos y personas con enfermedades crónicas la protección no es tan completa, pero en todo caso reduce la gravedad de los síntomas y la posibilidad de complicaciones.

En todo caso, no parece razonable vacunar a toda la población sino restringirla a los grupos de mayor riesgo que son:

  • Niños mayores de 6 meses con enfermedades cónicas o que estén tomando por cualquier motivo acido acetil salicílico (Aspirina), ya que la infección por el virus de la gripe parece aumentar la frecuencia de aparición del síndrome de Reye .
  • Personas mayores de 65 años.
  • Personas con enfermedades crónicas o con problemas de inmunidad.
  • Embarazadas en cualquier trimestre del embarazo (sólo con vacunas de virus muertos, que son las comercializadas en España).
  • Trabajadores sanitarios.
  • Personas ingresadas en centros asistidos y personal que les atiende.
  • Personal de los servicios sociales de asistencia domiciliaria

Quién NO se debe vacunar de la gripe

  • Personas alérgicas al huevo.
  • Personas que padezcan síndrome de Guillain-Barré
  • Niños menores de 6 meses.
  • No se debe utilizar la vacuna de virus atenuados en embarazadas ni en personas con disminución de la inmunidad. No obstante, estas vacunas no están comercializadas en España, aunque sí en otros países como EEUU.
  • Personas con fiebre. En este caso, se debe posponer la vacunación hasta que esta haya desaparecido.

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Consulta del Doctor Rivas